Flashcards de Duolingo (2026): cómo funcionan y qué repasar después
Cada ronda de Flashcards de Duolingo empieza con cinco fichas. En cada una aparece una palabra en el idioma que ya conoces. Tu tarea es decir la traducción en el idioma que estás aprendiendo, o escribirla si en ese momento no te viene bien hablar.
Ese detalle explica la función mejor que su nombre. No se trata de un mazo de vocabulario personal que puedas consultar cuando quieras, sino de un breve ejercicio de recuerdo activo dentro de las lecciones de Duolingo. Cuando aciertas una ficha, desaparece. Cuando fallas, ves y escuchas la respuesta; después, la ficha vuelve al final de la pila para que lo intentes otra vez.
Para muchos estudiantes, esto basta. Si después de la lección hay algunas palabras que se te siguen olvidando, puede venirte bien un segundo mazo, pero solo para esos puntos débiles que se repiten. Copiar todas las palabras de Duolingo solo serviría para darte más trabajo.
Datos comprobados: 3 de septiembre de 2026.

Cómo funcionan las Flashcards de Duolingo
La explicación oficial de Flashcards de Duolingo describe este ciclo:
- La pila contiene cinco fichas, cada una con una palabra en tu idioma.
- Dices en voz alta la traducción al idioma que estás aprendiendo o la escribes.
- Si aciertas, la ficha se vuelve verde y desaparece de la pila.
- Si fallas, la ficha se da la vuelta, muestra y reproduce la traducción y pasa al final de la pila.
- Basta con tres respuestas correctas para superar el ejercicio.
- La ronda termina con un resumen de lo que salió bien y de lo que conviene practicar un poco más.
Según Duolingo, las Flashcards aparecen en las lecciones. Su guía de 2026 sobre la práctica de escritura en la aplicación también las presenta como una práctica de recuerdo en la que puedes responder hablando o escribiendo. Esa misma guía enumera por separado Palabras en la pestaña Práctica, donde puedes volver al vocabulario del curso y relacionar palabras con sus significados.
Por tanto, si buscas fichas de vocabulario de Duolingo, conviene distinguir dos funciones:
- Las Flashcards son el ejercicio de recuerdo con cinco fichas que aparece dentro de las lecciones.
- Palabras es otra sección de práctica de vocabulario que Duolingo sitúa en la pestaña Práctica.
Flashcards y Palabras no son dos nombres para la misma pantalla: el ejercicio de cinco fichas está en las lecciones, mientras que Palabras se encuentra en la pestaña Práctica.
El ejercicio de la aplicación y un mazo a largo plazo cumplen funciones distintas
Las Flashcards de Duolingo te piden recordar de inmediato vocabulario relacionado con la lección. Un mazo personal permite que las fichas que elijas vuelvan a aparecer durante los días y meses siguientes.
| Pregunta | Ejercicio de cinco fichas de Duolingo | Mazo personal a largo plazo |
|---|---|---|
| ¿Dónde está? | Dentro de una lección de Duolingo | En la aplicación de flashcards que elijas |
| ¿Cuándo empieza el repaso? | La lección presenta una pila de cinco fichas | Las fichas aparecen cuando corresponde según la programación de esa aplicación |
| ¿Qué respondes? | Una traducción al idioma que estás aprendiendo, de forma oral o escrita | La consigna concreta que redactes: una palabra, una frase, una distinción o una corrección |
| ¿Qué pasa cuando fallas? | Ves y escuchas la respuesta; la ficha vuelve al final de la pila | Valoras o repites la ficha según el sistema de repaso de la aplicación |
| ¿Para qué funciona mejor? | Para practicar el recuerdo rápidamente mientras aún tienes presente el contexto de la lección | Para seguir repasando con el tiempo los puntos débiles que te importan |
| ¿Quién controla el texto de la ficha? | Duolingo proporciona el ejercicio | Tú puedes editar, eliminar, dividir y reescribir la ficha |
Una opción no sustituye a la otra. La ronda de cinco fichas puede ser todo el sistema que necesites. Solo merece la pena crear un mazo aparte si te ayuda a conservar algo que, de otro modo, seguirías olvidando.
Cuándo basta con Duolingo
Probablemente no necesites un segundo mazo si:
- recuerdas las palabras sin problemas en lecciones posteriores;
- una sola corrección basta para entender el error;
- la práctica de Palabras y el recorrido habitual de las lecciones ya te dan suficientes oportunidades para recordar;
- vuelves a encontrar el mismo vocabulario al leer, conversar o asistir a clase;
- mantener otra cola de repaso te quitaría tiempo para usar el idioma de verdad.
No guardar ninguna ficha después de una buena sesión también es un resultado válido.
Un mazo personal resulta más útil cuando fallas varias veces con el mismo elemento, una corrección revela un malentendido concreto o la frase te importa para una conversación que esperas tener. Es un filtro, no una copia de seguridad del curso.
Qué merece la pena repasar después
Al terminar una lección, busca señales en lugar de categorías de contenido. Una ficha es mejor candidata cuando se cumple al menos una de estas condiciones:
- Has fallado más de una vez. Reconoces la respuesta en cuanto la ves, pero no consigues producirla cuando te la piden.
- La corrección cambió lo que entendías. Usaste mal una preposición, el género, una conjugación o el orden de las palabras, y ahora sabes exactamente por qué.
- Sigues confundiendo dos formas parecidas. Una distinción sencilla puede evitar el mismo error la próxima vez.
- Quieres usar la frase fuera de la aplicación. Te servirá en un mensaje, un viaje, una clase o una conversación que de verdad te importa.
- La consigna puede ser concreta. Es posible comprobar una sola cosa con claridad sin copiar una explicación entera.
No guardes una palabra solo porque era nueva, graciosa o te confundió durante un momento. Haberla visto no significa que tengas que repasarla durante meses.
Un proceso selectivo después de cada sesión
Este proceso debería llevarte unos minutos, no convertir una lección de Duolingo en una sesión dedicada a pasar datos.
1. Termina la lección antes de tomar notas
Mientras respondes, concéntrate en el ejercicio para que las notas no interrumpan el flujo de recuerdo. Decide después qué posibles fichas vas a conservar.
Al terminar, usa el resumen y tu propia memoria para identificar los elementos que te costaron. Si no destaca ninguno, déjalo ahí.
2. Trabaja con lotes pequeños
Si hay varias correcciones que merece la pena guardar, entre 3 y 8 elementos ya forman un lote completo. Es un intervalo práctico, no una cuota ni un límite científico. Cuenta toda la lección o sesión de estudio, no solo una pila de cinco fichas. De una sesión normal puede salir un único elemento o ninguno.
Anota únicamente el contexto necesario para entender la corrección más adelante:
cita = appointment; la olvidé otra vez
depender de; usé la preposición equivocada
se me olvidaron las llaves = I forgot my keys
por/para: regalo destinado a Ana
Tomar estas notas a mano es una decisión deliberada. No extrae datos de Duolingo ni copia un curso en bloque, y tampoco requiere una exportación o una API. Esa pequeña fricción te obliga a decidir si el elemento importa lo suficiente como para convertirlo en otra ficha que tendrás que repasar.
3. Convierte cada nota en una tarea de recuerdo
Las correcciones en bruto rara vez están listas para convertirse en flashcards. Reescribe cada una de forma que tenga una respuesta esperada clara.
| Señal de la lección | Ficha poco útil | Ficha mejor | Qué comprueba |
|---|---|---|---|
Volviste a olvidar la cita |
Anverso: “Vocabulario de la lección” / Reverso: una lista de diez palabras | Anverso: Tengo una ___ con el dentista. / Reverso: cita |
Una palabra que se te resiste, dentro de su contexto |
Usaste la preposición equivocada después de depender |
Anverso: “Explica las preposiciones españolas” / Reverso: un párrafo de gramática | Anverso: Todo depende ___ resultado. / Reverso: del — Todo depende del resultado. |
Una preposición y una contracción dentro de su contexto |
| Quieres conservar el patrón corregido “I forgot my keys” | Anverso: el diálogo corregido entero / Reverso: su traducción | Anverso: “Usando se me, di: I forgot my keys.” / Reverso: Se me olvidaron las llaves. |
Un patrón de producción útil |
Confundiste por y para |
Anverso: “por frente a para” / Reverso: todas las reglas | Anverso: Este regalo es ___ Ana. / Reverso: para |
Una distinción concreta |
La dirección exacta de la ficha depende de tu objetivo. Si lo que te cuesta es hablar, pon en el anverso el significado o la situación y produce la respuesta en el idioma que estás aprendiendo. Si lo difícil es leer, muestra la frase en ese idioma y pide su significado. Para un elemento importante puedes conservar las dos direcciones, pero no dupliques todo por sistema.
Encontrarás más modelos en Cómo usar flashcards para aprender idiomas.
4. Comprueba la ficha antes de programarla
Lee las dos caras sin el contexto de la lección. Pregúntate:
- ¿Hay una única respuesta razonable?
- ¿La ficha comprueba el error que cometí de verdad?
- ¿El ejemplo suena natural y contiene suficiente información para entenderlo?
- ¿Seguirá importándome esta frase dentro de un mes?
- ¿He conservado la tilde, el artículo o cualquier detalle gramatical que cambie la respuesta?
Si una consigna admite varias traducciones igual de válidas, añade contexto o acótala. «Di still en español» no da suficiente información: la mejor traducción cambia según el sentido. Una consigna completa como «She is still here» deja más claro el objetivo.
5. Repasa el pequeño mazo y sigue eliminando fichas
Cuando las fichas estén claras, deja que la aplicación de repetición espaciada que hayas elegido las programe. Elimina o reescribe una ficha si los repasos revelan que la consigna es ambigua, la respuesta es demasiado larga o el elemento ya no te importa.
Presta atención a la cola pendiente en lugar de perseguir una cifra perfecta de fichas nuevas. Si añadir fichas después de cada lección hace que los repasos del día siguiente resulten molestos, guarda menos. Cuántas flashcards nuevas añadir al día explica este equilibrio de carga con más detalle.
Dónde encaja FSRS y dónde no puede ayudar
Mantén separadas las dos capas de este proceso. La explicación oficial de las Flashcards de Duolingo describe el ejercicio de recuerdo activo y su ciclo de reintentos. En un mazo aparte que use FSRS, la aplicación registra tus repasos y el planificador usa ese historial para calcular cuándo debe volver cada ficha guardada.
Esto viene bien porque no todo se recuerda igual. la cita puede resultarte fácil enseguida, mientras que depender de sigue dándote problemas. No hace falta que ambas vuelvan con el mismo calendario fijo.
FSRS no puede salvar una mala ficha.
Puede programar «Explica todos los usos de por y para» con mucha precisión, pero la consigna seguirá siendo demasiado amplia. También puede mostrarte con más frecuencia una traducción ambigua, pero repetirla no hará que la pregunta sea más clara. Primero va la calidad de la ficha; después, la programación.
Para entender el planificador, lee ¿Qué es FSRS?. Para diseñar consignas, consulta Cómo crear mejores flashcards.
¿Necesitas exportar las flashcards de Duolingo?
No para este proceso. La idea es trasladar unas pocas decisiones, no una base de datos de vocabulario.
Termina la sesión, elige los fallos recurrentes e introduce esos elementos a mano en la aplicación de repaso que ya utilices. Así el proceso no depende de ninguna vía de exportación y evitas que «exportar flashcards de Duolingo» se convierta en la búsqueda de un sistema de importación masiva que quizá no necesites.
Si vas a usar Anki, crea allí las fichas que hayas seleccionado. Un proceso de Duolingo a Anki no tiene por qué ser más complicado. Si ya guardas tus mazos de idiomas en Anki, no hay motivo para cambiar de aplicación por estas fichas nuevas.
Si prefieres crear un mazo personal en otra aplicación, se aplican las mismas reglas de selección. No traslades cinco palabras de la lección solo porque había cinco fichas en la pantalla. Conserva únicamente los elementos que hayan demostrado necesitar atención durante más tiempo.
Dónde encaja Flashcards Open Source App
Aviso: Soy Kirill Markin y desarrollo Flashcards Open Source App.
Flashcards es una de las aplicaciones donde puedes guardar la parte personal de este proceso. La versión alojada permite crear y repasar fichas, usar el chat con IA junto con los datos y archivos adjuntos de tu espacio de trabajo y programar los repasos con FSRS. El repositorio es de código abierto y hay instrucciones para alojar la aplicación por tu cuenta.
Para este proceso con Duolingo, introducir las fichas a mano suele bastar. La IA puede ayudarte a dividir una corrección o reformular una consigna que no queda clara, pero no debería decidir qué vocabulario de la lección merece un repaso a largo plazo. Esa decisión es tuya: tú sabes qué has fallado y qué quieres decir.
La guía de primeros pasos cubre la aplicación alojada, la configuración de agentes y la opción de alojamiento propio. Si ya tienes un sistema de repaso que te funciona, mantenlo y aplica allí el mismo proceso selectivo.
La respuesta práctica
Las Flashcards de Duolingo son rondas breves de recuerdo con cinco fichas: ves una palabra en tu idioma, produces la traducción al idioma que estás aprendiendo y, si fallas, vuelves a intentarlo dentro del mismo ejercicio. Encajan de forma natural en una lección y quizá sean todo el repaso de vocabulario que necesitas.
Crea un segundo mazo solo para lo que se siga resistiendo: fallos recurrentes, correcciones que cambiaron lo que entendías y frases que de verdad quieres producir más adelante. Anótalo a mano, convierte cada elemento en una consigna clara y deja que FSRS programe sus repasos.
Duolingo mantiene el ejercicio ligado a la lección. Tu propio mazo conserva durante más tiempo unos pocos puntos débiles que merece la pena seguir repasando. Es una división sencilla de mantener y lo bastante selectiva para seguir siendo útil.